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miércoles, 18 de julio de 2007

pág. 57, segundo párrafo

El sexo está vinculado al espanto. En Apuleyo, Psique se pregunta (Las metamorfosis VI, 5): ¿En qué noche (tenebris) puedo ocultarme (abscondita) para huir (effugiam) de los inevitables ojos(inevitabiles oculos) de la gran Venus (magnae Veneris)? Lucrecio habla de un deseo desasosegado, de un deseo espantoso (dira cupido),y define la cupiditas de ese deseo como la herida secreta (volnere caeco) de los hombres. (Pascal Quignard)